jueves, 28 de diciembre de 2017

Las plantas crasas en los inviernos fríos del norte.

Hipertufa con Sempervivum, Sedum palmeri y Sedum rubrum.
Es cierto que mucha gente asocia las plantas crasas con el clima mediterráneo o climas desérticos donde crecen sin problemas cientos de variedades, pero, como todas las plantas, hay un grupo de ellas que se ha adaptado también a vivir sin problemas en climas fríos. Son plantas principalmente de rocalla como los Sedum o Sempervivum, que viven al abrigo de las rocas en zonas orientadas al sur, y pueden aguantar temperaturas de varios grados bajo cero y sobrevivir, aún perdiendo gran parte de su estructura aérea.
Hace un par de años que he empezado a plantar y propagar algunas de ellas en la Barrosa, principalmente en macetas e hipertufas, como formas decorativas alrededor de la casa, y lo cierto es que, a pesar de mi poca experiencia, la mayoría han sobrevivido sin grandes contratiempos. Además he notado que algunas de estas plantas adquieren durante el invierno una coloración que antes no tenían, lo que las hace muy decorativas en los largos meses de frío y heladas. También hay que tener en cuenta que algunos Sedum pierden la parte aérea de la planta durante el invierno volviendo a resurgir en primavera.
Muchas de estas plantas se pueden adquirir en mercadillos por muy poco dinero e incluso son bastante populares ahora durante la Navidad. Es fundamental ponerlas en un lugar donde la lluvia y la nieve no les caiga directamente encima, a poder ser a resguardo en un patio o bajo los aleros de un tejado. Les va muy bien la orientación sur y no conviene regarlas durante toda la temporada fría aunque dado la gran variabilidad que experimentamos últimamente, en temporadas con viento del sur conviene echarles un poco de agua.  Ya que estas plantas se reproducen con mucha facilidad, y basta un trozo de rama o tronco para obtener una nueva planta, yo suelo guardar esquejes en el invernadero con el fin de que pueda reponerlas si al final no sobreviven al invierno. Aquí os dejo unas fotos de mis plantas crasas esta semana de frío intenso y temperaturas bajo cero en la Barrosa.
Macetas bajo el alero de un porche orientado al sur.

Variedad de Sempervivum.

Sedum spurium "Dragon´s blood".

Sedum palmeri con coloración de invierno.

Hipertufa con diferentes variedades de Sedum, Sempervivum y Echevaria.

La Echevaria glauca es la más resistente de todas y sobrevive sin problams temperaturas de 5 o más grados bajo cero.

Echevaria "Perla de Núremberg" sobrevive a temperaturas bajo cero con cierta dificultad.

Sedum rubrum con coloración otoñal.

Echevaria agavoides virando al rojo por el frío.

Semprevivum arachnoides.

El Sedum plameri es la planta crasa más versátil y resistente para climas fríos.

Sedum tectorum atropurpureum.

Aeonium común. esta planta originaria de las Islas Canarias sobrevive con cierta dificultad las heladas así que conviene guardar esquejes en el invernadero o meterla dentro de la casa.

Este ejemplar de Aeonium Schwarzkopf pasa el invierno en el invernadero. Es demasiado arriesgado tenerla al exterior.

Dos tipos de Aeonium.

Crasas en formatos pequeños en la terraza.

El Sedum burrito es una de las más bonitas y se reproducen con mucha facilidad de una simple hoja.

Sedum burrito decorando un lugar del patio.

Esquejes de plantas crasas en el invernadero.

El pequeño invernadero está abarrotado de plantas y esquejes.


Llenar cualquier tipo de recipiente de plantas crasas es un buen entretenimiento para el jardinero creativo.

Contraste entre el Sedum palmeri y la Tradescantia.


miércoles, 20 de diciembre de 2017

Feliz Navidad

Se acaba otro año más y como todo jardinero aficionado miro con cierta nostalgia, libros de  jardinería y paginas Web de semillas, a la espera de que el próximo año llueva un poco más y las "cosas" sean mejor para todos. Posiblemente así sean.
Quiero aprovechar para dar las gracias a todas las personas que pacientemente habéis leído y visto algunas de las páginas de este blog y desearos lo mejor. Que el próximo año se cumpla todo eso que anheláis.
 
En 2018 prometo llenar las páginas de este blog de lugares exóticos y jardines y paisajes vistos con mis propios ojos y disfrutados con todos los sentidos.
Un abrazo
 



To all the viewers of this blog from other countries, I thank you for visiting it and I wish you the best for the New year. There will be a lot to see in 2018, from gardens to beautiful landscapes from Asturias and from all over the world.
See you again.


lunes, 18 de diciembre de 2017

Singapur y su jardín botánico. 2004

Vista del centro financiero de Singapur.

La mayoría de los aficionados a la jardinería hemos oído hablar del Jardín Botánico de Singapur y estos días se me ha venido a la memoria porque acabo de leer en la prensa que, a partir del próximo año 2018, Singapur pone una moratoria a la venta de coches privados. Ya no se podrá incrementar el parque automovilístico nunca más. Es una buena medida contra el cambio climático y no estaría de más que otros países siguieran su ejemplo. En 2004 pasé unos días en esta ciudad-país y quedé muy impresionado por la mezcla de modernidad, eficiencia, belleza y respeto por las tradiciones, difícil de encontrar en otros lugares.

Canal cerca del centro financiero y barrio de aspecto chino.
Hace unos años que Singapur, una isla ciudad, de unos 6 millones de habitantes en el estrecho de Malaca es el estado más rico del mundo y ronda ya los 60.000 euros de “renta per capita”. Y no solo eso, sus estudiantes encabezan, desde hace años, la lista de Pisa en resultados científicos. Y sin embargo cuando en 1965 Singapur logra la independencia, después de haber sido colonia británica, y tras la devastación de la ocupación japonesa durante la segunda guerra mundial, era uno de los lugares más pobres de Asia, con la mayoría de la población en paro y una renta de apenas 500 dólares.

Como dice el escritor americano Robert Kaplan “el estado de Singapur es casi en su totalidad, la obra de un solo hombre, Lee Kuan Yew, su primer ministro durante 30 años, y uno de los pocos dictadores buenos de la historia”. Basándose en unos principios muy básicos: libertad económica, la mejor educación del mundo, meritocracia, bajos impuestos, corrupción cero y un control exhaustivo por parte del estado de la vida diaria de sus ciudadanos, ha logrado el crecimiento de su economía de forma sistemática y continuada, de un 9%, hasta convertir Singapur en el país más rico y avanzado del planeta en relación a su población. Y no es fácil, teniendo en cuenta que la población de Singapur es una mezcla de indios, musulmanes, tamiles, chinos, cristianos, etc., entre los cuales siempre ha habido rencillas culturales y religiosas. Singapur tiene sus luces y sus sombras.  Para algunos sigue siendo una dictadura mientras que para otros es un milagro y un ejemplo a seguir para el resto de Asia. A Lee Kuan le ha sucedido su hijo Lee Hsien Loong, que parece seguir los pasos de su padre sin cambiar una coma y, de momento, no parece haber nubes en el horizonte.

Mezquitas, iglesias o templos budistas se levantan uno al lado de los otros. En la foto una mezquita.
La ciudad que yo conocí en 2004 me pareció uno de los lugares más agradables de Asia por su arquitectura, limpieza, eficiencia y forma de vida. Hay una combinación perfecta entre lo antiguo y lo moderno. Al lado de los imponentes rascacielos hay bonitos  barrios con casas típicas, mercados, bares, etc. El transporte público es barato y cómodo. A pesar de ser un lugar tan próspero, la comida en los restaurantes es asequible y extremadamente buena, y alojarse en un pequeño hotel en alguno de los barrios alrededor del “downtown” era, entonces, muy asequible también. Además, hay muchas cosas que ver, incluido su impresionante Jardín Botánico, museos, parques, casas coloniales, etc. Eso sí, Singapur tiene algunas de las leyes más restrictivas que uno pueda conocer y comento algunos ejemplos: Algunas de estas cosas que menciono no se pueden hacer, y las multas son muy altas, aunque parecen de sentido común: no se puede comer chicle ni beber alcohol en la calle, ni fumar (solo en tu casa) ni cantar o dar voces, ni cruzar la calle fuera de los pasos de peatones. No tirar de la cisterna en un baño público o consumir droga conllevan fuertes multas. Tener una mascota o un coche privado implica costosos permisos del gobierno y no está al alcance de cualquiera. En contrapartida el estado suministra casi el 80% de las viviendas a precios asequibles a sus ciudadanos, no existe el paro, la atención sanitaria y las pensiones son buenas y la educación es la mejor del mundo. Sin duda un lugar para visitar y conocer.

Edificios de época colonial al lado de los rascacielos.

Cúpula del Ayuntamiento de Singapur.

Mercado cerca del centro financiero.

Casas de época colonial.


 
En Singapur hay decenas de esculturas por todas partes que muestran la vida de la ciudad hace siglos. En su mayoría son muy realistas, muy del gusto oriental.

 
Edificios de aspecto colonial en el centro.
Mezquita de Masjid Abdul Gaffoor.



El hotel Raffles de Singapur, fundado en 1887 es uno de los más antiguos y más lujosos de Asia .

Interior del Hotel Raffles.

Imágenes de un templo Hindú.

 
 
Puestos de fruta en un mercado Indio.
 



Jardín Botánico de Singapur
 Su jardín botánico fue creado ya como parque por los ingleses en 1853. Tiene unas 67 hectáreas de superficie, varios lagos y es un lugar muy visitado por los habitantes de la ciudad que suelen ir de picnic o para relajarse y caminar. Es un parque muy del gusto oriental con una exuberante vegetación tropical pero también con muchas zonas para tumbarse en el césped, bosquecillos de palmeras y esculturas realistas de dudoso gusto. Es principalmente famoso por su "Jardín nacional de orquídeas" con más de 3000 variedades, claro que nunca florecen al mismo tiempo, lo que hace que haya épocas mejores que otras para visitarlo.


 

 


 




 





 
Hace unos años se amplió el jardín con estos gigantescos árboles metálicos y unos enormes cúpulas invernadero que le dan un aspecto muy futurista y que todavía no existían cuando yo lo visité. Aquí os dejo un par de fotos de Internet.