domingo, 8 de abril de 2018

Trekking por algunos pueblos tribales de las montañas de Laos.

 
Bajo la casa motocicletas y una maquina para quitar la cascara al arroz.
En las zonas montañosas y fronterizas de algunos países asiáticos: Tailandia, Laos, Birmania, Camboya, Vietnam, etc., sobreviven una serie de pueblos o minorías étnicas que, por razones diversas, nunca se han integrado en la cultura y forma de vida de los países creados tras la descolonización europea, que nunca los tuvo en cuenta a la hora de trazar las fronteras actuales. Hace unos meses oímos hablar de los problemas de los Rohinyas en Myanmar que fueron masacrados y expulsados de este país. No son los únicos. A estos hay que añadir los H`Mong, Akah, Dzao, Yao,
Se cocina en el exterior de la casa para evita incendios.
Pathen, etc,. que a menudo quedaron separados a uno y otro lado de las fronteras. Así en Laos hay etnias que provienen de Camboya, China e incluso Vietnam. Una característica común a todos ellos es su aislamiento y su pobreza, viviendo en muchos casos al margen del desarrollo económico de los países en los que residen. La mayoría de ellos son animistas y conservan  su lengua y sus costumbres, entre ello su forma de vestir o construir sus viviendas. Suelen vivir de la agricultura y la ganadería, y algunos de ellos se acercan a las ciudades a intercambiar sus productos o a vender sus artesanías.
 
Lo cierto es que algunos de ellos, con ayuda de sus gobiernos, han mejorado sustancialmente su forma de vida en los últimos años y en muchos pueblos ya poseen algunas comodidades esenciales como luz, escuelas, motocicletas, agua potable, etc. En Laos, iniciativas turísticas acordadas con los representantes de estas etnias han creado unas infraestructuras mínimas para que los turistas puedan acercarse a estos pueblos, residir en ellos y contemplar su forma de vida. En principio puede parecer un turismo muy intrusivo, pero lo cierto es que es bastante respetuoso y el "trekking" que muestro en estas fotografías fue muy interesante en todos los aspectos, ya que se aprenden muchas cosas y el dinero que se paga revierte directamente en estas comunidades y las ayuda a salir de la pobreza. He participado en "trekkings" similares a este en varios países de Asia y casi siempre han sido

Inicio del trekking con los kayaks en la furgoneta.
satisfactorios. En este caso hubo una larga caminata por la selva hasta llegar al lugar donde pasaríamos la noche, una cabaña a la orilla del río con lo imprescindible. Las mujeres de la aldea cocinaron para nosotros. Al día siguiente descendimos en kayaks por el río parando a visitar los pueblos de la ribera. Nada especial, pero el paisaje es muy hermoso y las aldeas conservan aún ese encanto primitivo del que ya va quedando muy poco
 

Nuestro guía preparando unos palos para el camino.

Caminando campo a través.

Nuestra primera comida no es de los más apetitosa. Arroz envuelto en una hoja y verduras.

Una planta de la familia de las Zingiberaceas.

Nuestro guía haciendo el "tarzán" subido en una liana.

Ficus cubierto de lianas y enredaderas.
El camino serpentea entre cañas.


Una pequeña parada.


Cruzando el bosque

 
Las casas de la aldea son de madera, las más pobres de bambú y hojas de palma.

Tienen forma de palafitos para evitar las inundaciones y los "bichos".
 

Cerca suelen tener graneros y casetas para los animales domésticos.





Granero con cuatro patas parecido a un hórreo. 

Hibiscus y yuca frente a una casa.

Típica casa de bambú con tejados de palma y casetas para los animales.

Preparando la cena. La mayoría ya no utilizan telas tradicionales en sus vestidos sino ropa china más barata, que compran en los mercados.

Una pareja de abuelos orgullosos de sus nietos.

Al amanecer la niebla envuelve las casas y los campos.

En perfecta armonía.

Campos de arroz en torno a la aldea.

Desayunando con los perros del pueblo a la espera de un bocado.

Preparando los kayaks a la mañana.

En medio del río.

Llegada a otra aldea.
 




Visitando otra aldea.


Poinsetias frente a una casa.


En esta aldea los habitantes proceden de las montañas de china.






Mujer con traje tradicional chino delante de una casa.




En el bosque.


El entorno de los pueblos es aún plena selva. Laos conserva todavía enormes zonas de bosque, más o menos virgen, ya que tiene una población muy pequeña.
 

 

 
Bromelias colgando de los árboles.
 
 
 Comiendo al lado del río.

2 comentarios:

  1. me encantan ver tus aventuras por el mundo... a mi tambien me recordó a un horreo esa construcción antes de leer tu pie de foto... imaginario asturiano colectivo, empapado muy hondo en la materia gris jejeje

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  2. Si, es curioso como los graneros en diferentes países de Asia recuerdan a los hórreos. Como tu dices imaginario asturiano colectivo.
    Saludos

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