viernes, 10 de mayo de 2019

El jardín como campo de aprendizaje fotográfico.



En esta foto quiero resaltar el cesto con petunias mientras más allá, unos Iris amarillos, ligeramente desenfocados, añaden profundidad y contraste. (luz de atardecer con diafragma abierto a 5.6)
A pesar de que llevaba muchos años haciendo fotos, especialmente durante mis viajes, nunca había tenido un gran interés por intentar mejorar las  fotografías que hacía y me limitaba a disparar mi cámara en automático. Fue hace pocos años cuando empecé a publicar este blog, cuando me decidí a intentar mejorarlas, o al menos a preocuparme de que mostraran lo que realmente quería enseñar. Y para eso no tuve  más remedio que olvidarme del automático y comenzar a utilizar el diafragma, la velocidad, objetivos y todo eso que hace que las fotos de un fotógrafo sean diferentes de las que hacemos los que nos limitamos a disparar una cámara sin más. Pocos lugares hay mejores que un jardín para poner en práctica algunas de las técnicas más comunes de la fotografía e intentar captar ese “algo más” que como jardinero sabes que está ahí porque eres tú el que lo has creado. Si Monet creó un jardín para luego pintarlo y convertirlo en arte, humildemente creo que nosotros también podemos mejorar nuestra habilidad para hacer mejores fotografías del jardín que hemos creado. Basta un poco de paciencia, un equipo sencillo, el conocimiento de unas reglas básicas sobre fotografía y sobre todo mucha práctica.

Lo cierto es que yo creo que mis fotos han mejorado bastante en estos dos últimos años gracias a la Barrosa. Al menos esa es mi impresión, y quería compartir con vosotros algo de mi experiencia.

Composición en rojo aprovechando un seto de Berberis, la Salvia roja y la Aguileñas rosadas. Un toque de azul rompe la monotonía de la composición.

El equipo: Ni siquiera tengo una cámara réflex, sino una de esas más pequeñas, de objetivos intercambiables, una Sony 6500 con dos objetivos básicos: un zoom 16-70 de Zeiss y otro 70-210 de Sony. Con estos dos objetivos se pueden cubrir todos los rangos y distancias de un jardín. Es necesario tener un zoom para hacer fotos de primeros planos de plantas o flores. También conviene tener un trípode aunque reconozco que yo lo utilizo muy poco.

Luces  y sombras: Todos sabemos de la importancia de la luz a la hora de hacer fotografías y  a menudo hemos oído que el mejor momento para hacerlas es por la mañana temprano, o al atardecer ya que, al mediodía y con sol, las sombras son demasiado fuertes y arruinan las fotografías, sobre todo en un jardín con árboles y arbustos. Sin embargo yo creo que el mejor momento para hacer fotos de un jardín es en esos días nublados en que sabemos que el sol va a salir más tarde. Justo poco antes de que éste rompa las nubes, hay una luz sedosa y  sin sombras, magnífica para hacer tomas generales de parterres o para fotografiar flores de cerca. También el atardecer es un momento mágico para hacer resaltar contrastes de color, grupos de plantas, hojas…. La tarde también es fundamental para hacer resaltar flores o formas utilizando la sombra producida por otros arbustos. El uso de la sombra y la luz es algo que uno va aprendiendo con la práctica. Un grupo de flores o ramas destaca más si el fondo es más oscuro o tiene un color más fuerte. Muchas veces no nos fijamos en lo que hay detrás de lo que queremos fotografiar, el “background”, y este es tan importante como el objeto mismo que queremos en la foto. Otro momento importante para fotografiar el jardín es justo después de la lluvia. En ese momento las hojas y las ramas tienen un brillo especial. También la niebla puede crear ese ambiente misterioso y difuso que queda tan bien en tomas generales del jardín.


Una gotas de lluvia destacan sobre las hojas del Acer palmatum "Bloodgood". El fondo está desenfocado para acentuar la forma y el color de las hojas.


Fue difícil conseguir la Aquilegia y la Clemátide en la misma foto, ya que esta última estaba siempre en sombra. A lo largo del día observé la iluminación hasta que al final de la tarde un rayo de sol se coló entra las ramas e iluminó la Clemátide durante un par de minutos.

La técnica: Es importante tener un conocimiento básico del uso del diafragma y la velocidad. Es mucho más sencillo de lo que parece. Como regla general el diafragma limita el rayo de luz que entra y decide la profundidad de campo (lo que aparece enfocado con nitidez). Cuanto más abrimos el diafragma más se reduce la profundidad de campo, así si queremos enfocar solo una flor abrimos al máximo el diafragma y hacemos lo contrario para tomas generales. En cuanto a la velocidad, decide el tiempo que el obturador deja pasar la luz y eso va relacionado con la nitidez de la foto. Para una toma general una velocidad de 100 suele ser lo adecuado, pero si queremos hacer una toma muy cercana o con algo de movimiento, necesitamos una velocidad mayor para que la foto sea nítida. Jugando con la apertura del diafragma y la velocidad tú decides en gran medida lo que va  a salir en la foto y cómo. Un poco de práctica es todo lo que necesitas.

 
Estas flores del Cornus controversa no destacarían tanto sin la sombra del "background" producida por unos arbustos y una apertura de diafragma muy abierta o baja.

El encuadre: Es curioso la cantidad de gente que a la hora de hacer una foto no se fija exactamente en lo que hay en el encuadre y así corta piernas o cabezas con total resolución y sin ser consciente de ello. Es fundamental mirar antes lo que queremos fotografiar y luego hacer el encuadre apropiado. Tomarnos unos segundos antes de disparar para mirar lo que hay en el encuadre es absolutamente necesario. A partir de ahí uno puede jugar con su creatividad todo lo que pueda. En el jardín es fundamental tirarse en el suelo o subirse a una escalera para hacer una foto. Acercarse todo lo posible a las plantas y fotografiar solo hojas, ramas o flores tan a menudo como sea posible. Hay que tratar de buscar siempre encuadres diferentes a lo que habíamos pensado la primera vez. Hacer contraluces, buscar el contraste de colores o de formas, fijarnos no solo en la planta o la flor sino en lo que está al lado, detrás y delante de ella. Utilizar marcos: huecos entre los troncos, edificios, ventanas, senderos, cualquier cosa que sirva para realzar lo que queremos fotografiar. Hay que hacer fotos verticales y horizontales y fijarnos en todos los elementos que componen el jardín y no solo en la planta que nos ha llamado la atención. Prestar mucha atención al color real de lo que vamos a incluir en la foto (hay contraste de colores? solo verdes?, etc.)También es importante arriesgar con iluminaciones difíciles, momentos mágicos en que un solo rayo de sol ilumina una parte del jardín o una planta específica. Aquí la práctica (y un poco de creatividad) también hace al monje.
Este Allium está fotografiado con un zoom abriendo el diafragma hasta 5.6 para borrar el fondo y destacar la flor y las abejas que lo están polinizando. Así la flor adquiere volumen y parece casi tridimensional y no plana.
No pretendo escribir un tratado de fotografía, pero si cuatro consejos básicos y unas fotos de esta semana que muestran el resultado de seguir alguna de las ideas expuestas aquí.

 1. Fotos generales en un día nublado: Gracias a que las sombras son muy débiles, se ven con claridad los diferentes formas del follaje y de las flores. En todas ellas hay algún elemento central que quiero destacar, y que contrasta con el resto de la composición. Este tipo de foto sería casi imposible en un día con sol ya que las sombras serían demasiado pronunciadas y se perdería mucho detalle.

El fondo oscuro de la hiedra hace destacar el follaje amarillo del Arce, así como el resto de las plantas que se ven con mucha más claridad.


El eje central es el Viburnum plicatum en blanco, enmarcado y contrastado por la hojas granate del Arce y el Prunus, y la floración del Crataegus.
El granate del Berberis y el Arce japonés complementan la floración de otro Crataegus.
El follaje del Cornus controversa y el Ilex argéntea destacan sobre los demás, rompiendo la monotonía de los verdes y amarillos.



En esta foto el sol acaba de salir, tiñendo con una luz amarillenta el paisaje. La nitidez ya no es la misma, y las sombras contrastan demasiado. Mi objetivo era realzar las flores blancas del Viburnum en el centro y las de las petunias al frente de la foto, pero la foto ha perdido calidad.


2. Fotos al atardecer: utilizo la sombra producida por los arbustos en el "background" para resaltar  arbustos en floración o flores individuales.

En esta fotografía el sol del atardecer está por detrás iluminando el Prunus y los arbustos bajos. El blanco del Viburnum opulus destaca sobre el granate.




Otro Viburnum opulus en un lugar diferente. En este caso el contraste es más sutil. El sol se ha escondido justo en este momento.



En esta fotografía de un arbusto de Weigela variegata en flor, el fondo oscuro producido por la luz del atardecer sirve para resaltar las hojas y las flores.


Un solo rayo de sol, filtrado por las ramas de un árbol al atardecer, ilumina este Acer palmatum Shaina y la Weigela variegata, creando un contraste interesante y sumiendo el resto en sombra.

Las flores de las Aguileñas destacan en la semisombra producida por otros arbustos.

Al atardecer, un rayo de sol incide sobre el estanque produciendo una iluminación bastante extraña en la que parecen flotar los peces, y las hojas de los nenúfares tienen un color anaranjado. Las sombras de las plantas del borde se reflejan en el agua que tiene un irreal color azul



Al atardecer, en sombra permite ver un monton de texturas diferentes, aunque tal vez falta un poco de luz.


El sol de atardecer produce demasiadas sombras en los planos generales. Aún así la iluminación amarillenta da al paisaje un aspecto diferente del habitual, lo que añade interés. 


3. Fotos de primeros planos o grupos: Como regla general es importante utilizar un zoom de al menos 75 / 100 y una Apertura del diafragma baja, en torno a 5.6 o menos. Un trípode o una velocidad rápida ayudan a evitar las fotos movidas. Aquí tu creatividad es donde más puede destacar.



Los Iris están en su mejor momento esta semana. En este caso dos Iris barbatus en azul. Usar el primer plano para destacar una flor mientras el resto está ligeramente desenfocado es una técnica básica de composición.





Iris hollandica.


Composición con Iris hollandica amarillo y una maceta de Surfinias en naranja sobre fondo oscuro (una puerta en sombra lejana)

Los mismos Iris en "close-up". Están algo desenfocados por no haber utilizado un trípode.

Macetas en un porche (día nublado sin sombras).

Macetas en el mirador (seminublado sin apenas sombras).
Iris y Allium (nublado, al atardecer)


Salvia tricolor y Cotoneaster (Al atardecer, nublado) 

Skimmia y Campanula. (nublado)

6 comentarios:

  1. Amigo Jose, nos has dado una clase magistral de fotografía. Has conseguido muy buenas fotos. Todo es cuestión de esmerarse uno un poco e intentar hacer mejor las cosas. La fotografía es muy bonita y se disfruta con ella.
    El último equipo réflex antiguo que usé y que conservo con 4 objetivos intercambiables más los dos flash el normal y el de macro la empleaba mucho para fotografíar macro, paisaje y plantas y recuerdo que me divertía y lo pasaba muy bien, era socio también del club fotográfico de Alicante. Pero el problema es que siempre tenía que ir cargado con todo el material más el trípode y la verdad que era un coñazo.
    Actualmente utilizo una cámara muy sencilla y económica la Sony DSC-HX350 que también tiene para grabar película y casi todas las fotos las suelo tirar en automático pues muchas veces tengo que disparar rápido si quiero fotografiar algún pájaro o algún insecto y la verdad amigo Jose que podría obtener mejores fotos con una buena cámara, pero al final como no son fotos de estudio me conformo con que se vean medio decentes, creo que en ese aspecto he optado por lo práctico y más cómodo.
    Pero retomando la conversación has hecho muy buenas fotos y eso me ha dado pie a fijarme más en tu jardín y sigo diciendo que me encanta.
    Un abrazo

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    1. Reconozco que móviles y camaras fotográficas en automático es lo más cómodo del mundo pero la fotografía es mucho más que eso, y además es divertido y motivador. Especialmente cuando tienes un jardín delante de la casa.
      Un abrazo

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  2. Beautiful garden and fantastic photos !
    Greetings

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  3. José Antonio, vaya clase de lujo nos has dado en el tema de la fotografía. Coincido contigo en que el tener que hacer fotografías para el blog ha hecho que mejorara mucho la calidad de mis fotos y eso siempre es satisfactorio. Ahora disfruto tanto haciendo fotos como cuidando mis jardineras.
    Has dado unos consejos fantásticos para hacer buenas fotos, pero si tienes un jardín así de bonito como el tuyo el resultado es extraordinario ¡qué maravilla de jardín!
    Un abrazo.

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    1. Gracias Montse. No se si son buenos consejos pero celebro que tu también disfrutes haciendo fotos. Creo que fotografiar plantas y flores da muchas satisfacciones.
      Un abrazo

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