lunes, 11 de octubre de 2021

Revisitando mi Vivero de plantas favorito: Plantas del Sueve.


Plantas del Sueve, con la casa de los propietarios en la parte superior en medio de un bonito jardín.

Hacía tiempo que no visitaba “Plantas del Sueve”, del cual escribí una entrada hace un par de años, sin duda mi Vivero favorito desde que comencé en esto de la jardinería. Como ya dije en aquella ocasión, este pequeño-gran Vivero es uno de los mejores que tenemos en Asturias, y tenía interés por ver cómo les había ido en estos largos meses desde que comenzó el coronavirus y muchos negocios en este país tuvieron que cerrar sus puertas, algunos para siempre, otros de forma temporal, pero siempre con un gran perjuicio económico para ellos.

 


Si tuviera que elegir todas las plantas que me gustan, necesitaría varios carritos como este de la entrada
.

Había  leído  en un periódico Inglés que, en  Inglaterra, el coronavirus supuso, al contrario que para otro tipo de negocios, un gran boom en la venta de plantas on-line. Dice que se crearon casi dos millones de nuevos jardines y un incremento similar de aficionados a la jardinería. También supuso un gran aumento en el uso de los  “huertos y parcelas comunitarias”, que se agotaron en todo  el país, con larguísimas listas de espera en todas las ciudades y pueblos que los proporcionan. Paralelamente ha habido también una auténtica explosión en la producción y venta de plantas de interior. En resumen, los Viveros fueron de los negocios a los que mejor les fue durante este tiempo. ¿Ocurrió algo similar en España? Es bastante obvio que no, ya que aquí la jardinería continúa siendo una afición bastante minoritaria aún, pero según una de las propietarias de Plantas del Sueve, a ellos no les fue mal, y consiguieron pasar la crisis con relativa normalidad, gracias a la venta de plantas on-line y a los encargos de jardineros profesionales.

Lo cierto es que ha habido un aumento considerable en la ocupación de las segundas residencias, se han restaurado muchas  viviendas en los pueblos y se han construido un buen número de nuevas casas con parcela en casi toda Asturias.  Eso, a la larga, también ha conllevado la venta de árboles, y algunos arbustos y plantas para decorar los espacios verdes en torno a esas residencias. O sea que, aunque en menor medida, también ha crecido la afición a la jardinería en este país. Lo cual sin duda es bueno para todos, pero sobre todo para la Naturaleza y los sufridos propietarios de viveros




En la carretera que lleva al Vivero la vida rural  transcurre como hace siglos.

Quizás lo mejor de visitar Plantas del Sueve, es empaparse del paisaje interior de Asturias que uno debe recorrer hasta llegar allí. Hay que ir hasta la villa de Infiesto y luego conducir unos pocos kilómetros por una diminuta carretera rodeada de prados y vacas hasta llegar al Vivero. Desde la entrada ya se puede ver el enorme colorido de los Arces japoneses, cornejos, liquidámbar, hayas y todos esos árboles de intensa coloración otoñal que tiene a la venta. En muchos otros viveros, el otoño suele ser una época de agotamiento. Pasado ya el momento de las floraciones, las plantas a menudo presentan un aspecto poco atractivo. No aquí. El sol del otoño parece encender los colores de las hojas y los dorados y ocres contrastan magníficamente con el verde intenso de los prados y el azul de las montañas. Pronto habrá nieve en los Picos de Europa, que hoy permanecen escondidos tras la bruma, y entonces las vistas desde el Vivero serán absolutamente espectaculares.

 


La pequeña villa de Infiesto, desde la carretera que lleva al Vivero.

Camino por todas partes contemplando las plantas, para ver qué ha cambiado y que está de moda, porque en este Vivero, lo nuevo en jardinería, llega mucho antes que a otras partes. He notado un gran incremento en el número y variedades de plantas Vivaces, lo que indica que poco a poco  también aquí va llegando  la moda de un jardín más sostenible y ligado a las  estaciones. Hay también un buen número de Gramíneas ornamentales y se están incorporando muchas variedades de Hortensias nuevas, más fáciles de cultivar y menos dependientes del agua y del clima húmedo cercano a la costa. Sin duda ha habido grandes cambios en el mundo de las Hortensias en estos últimos años, pero eso merecerá una entrada completa más adelante. Las Heucheras vienen pisando fuerte también. Cada vez se incorporan más plantas y arbustos australes (Nueva Zelanda, Australia y Sudáfrica) que aguantan relativamente el frío aquí en el norte. También muchas crasas y plantas de rocalla casi desconocidas hasta hace poco. Hay muchos rosales nuevos, cada vez más resistentes y olorosos y también un buen número de Clemátides. En cuanto a los árboles, siguen teniendo una enorme variedad de Arces japoneses, pero también se incorporan arces americanos más resistentes y fáciles de cultivar, y con colores interesantes en otoño (Acer freemani. Acer rubrum, Acer sacharum, etc). También aumentan mucho las variedades de Cornejos, Prunus japoneses, Cercidiphylum, Parrotia pérsica, Malus, etc. todos esos arbolillos de enorme interés para los jardineros por la coloración de sus hojas o por sus flores. Me gustaría tenerlos todos en la Barrosa, pero no espacio para tanto árbol y arbustos novedosos. Ya van pasando de moda los Brezos, las Hebes e incluso los Phormium. Las Tibouchinas y los Loropetalum han llegado para quedarse, aunque a mí no acaban de convencerme. Pienso que esto es casi como El Corte Ingles de las plantas. Compro algunas Hortensias paniculatas nuevas, un rosal resistente, varios Aster y otro Geranium Rozanne. Incluso me llevo esa nueva Hortensia que ganó el premio a la mejor planta en el último “Chelsea Flower Show” de antes del coronavirus “Hydrangea Runaway the Bride”. Da gusto estar a la moda.


Detrás de esas coníferas se esconde el Vivero, Plantas del Sueve.


Entrada al Vivero, con la casa y jardín de los propietarios.




El Vivero se extiende en varias terrazas e invernaderos.



Los árboles, perfectamente alineados, comienzan a cambiar de color.



Dos líneas de maravillosos Arces japoneses, en plena  explosión de color otoñal.


Las Heucheras están pisando fuerte en todas partes. por su arcoiris de colores. No funcionan demasiado bien en parterres con otras plantas, pero si en macetas grandes.


No hay árbol más hermoso que los Arces japoneses en otoño. Me los llevaría todos.


Helechos, Gramíneas, Variedades de Bambú y muchas cosas más.


Plantas de rocalla y Geranium Rozanne, toda una estrella de Vivaz.


Las "Nandinas" (Nandina domestica) cada vez tienen más éxito, por sus cambios de coloración y su crecimiento moderado. Cada año que pasa aparecen variedades nuevas. 



La Hortensia sigue siendo la estrella de la costa asturiana, aunque las nuevas variedades comienzan a ganar terreno a las de toda la vida.


Plox, Penstemon, Echinaceas, Rudebeckias, etc. ya suenan como si fueran de casa.


También las Gramíneas comienzan a pisar fuerte. Variedades de Carex.


Las "Hemerocallis" aún aguantan popularidad, aunque comienzan a comer terreno otros tipos de Lirios de origen Sudafricano. 


¿Quién diría que la misma "Tibouchina" que ves en Costa Rica ahora crece en Asturias tan ricamente?


Al fondo, en blanco, nuevas variedades de Hidrangea paniculata, la nueva estrella en el mundo de las Hortensias.


Arbustos de todo tipo, incluidas algunas palmeras.


Preciosos Liquidambar y Cornejos en otoño


Variedades de Magnolios y Cornus.


Hidrangea paniculata Vanilla-fraise. Cambian de color según avanza el verano y las flores parecen durar eternamente



Algunos Delfinios todavía en flor, entre otras cosas.


Tras las vallas del Vivero, las vacas siguen pastando bajo el sol de otoño.


Cornus y Arces japoneses, la mejor coloración otoñal.



Plantas de temporada en uno de los invernaderos. Ya quedan pocas.



  A la vuelta, puedes para en el pequeño pueblo de Argadenes, a contemplar sus viejas casas y tomar                                                 una cerveza en el bar-tienda del pueblo.

domingo, 3 de octubre de 2021

Finales de Septiembre en la Barrosa: Asters.

 


Asters y Hortensia paniculata al lado del Arce japonés "Bloodgood"

Esta semana el otoño ha caído de pleno en la Barrosa. Llueve, y las noches ya son bastante frías. Pronto las hojas de los árboles se volverán amarillas y rojas, pero ese momento aún no ha llegado y, mientras tanto, los Asters, algunas Echinaceas, liriopes y Cannas, dan las últimas notas de color bajo la lluvia. Hasta hace muy poco apenas conocía los Asters, y solía confundirlos con los Crisantemos, que aquí se plantan casi siempre para decorar los cementerios el día de Todos los Santos. En realidad creía que eran la misma planta y no lo son, aunque la forma de las flores de algunos crisantemos y su color  se parece mucho a la de algunos Asters. Para liar más las cosas las plantas conocidas como Aster, que en su mayoría proceden de Norteamérica, se les ha cambiado el nombre recientemente y ahora se llaman Symphyotrichum.  Además, a los Aster más conocidos, los llamados New England Aster y New York Aster se les han añadido numerosos híbridos creados en Europa, con lo cual al final uno ya no sabe de qué planta está hablando. Lo que sí está claro es que los Asters cada vez son más populares en los jardines del norte ya que crecen sin problemas. Se adaptan casi a cualquier situación y tipo de terreno. Aguantan bien las heladas y los fríos del  invierno y no hay duda de que alegran mucho los jardines en esta época de transición al otoño. El único problema es que no hay muchas variedades en la mayoría de los Viveros de este país, ya que casi todos se dedican a vender Crisantemos orientales que crecen muy rápido y florecen con profusión en esta época, pero aquí no sobreviven a los inviernos.



Aster frikartii "Monch"



Esta mañana la niebla envolvía la Barrosa después de la lluvia.

En la Barrosa crecen este año unas tres variedades de Aster que compré por Internet en un Vivero francés, pero tengo intención de conseguir alguno más en los próximos años. Se reproducen bastante  bien de semillas así que se pueden comprar por Internet si no los encontráis en otras partes. Llegado el invierno se pueden cortar las ramas o esperar a la primavera y la planta brotará con fuerza de nuevo.


Canna Atropurpurea, Asters, Helenium.

Conviene darle un par de cortes a lo largo de la primavera para fortalecer y ensanchar la base de la planta y que produzca más tallos. Aquí florecen bien en semisombra, aunque prefieren el sol y necesitan riego moderado en verano si hace calor. Comienzan a florecer según se acortan los días y, si no llueve mucho, las flores suelen durar algo más de un mes. Quedan muy bien con hierbas ornamentales, con Echinaceas, Rudbeckias, Hortensias o cualquier otra planta que mantenga la floración hasta el otoño.

 

Para los muy interesados en jardinería, la semana pasado estuve siguiendo el Chelsea Flower Show (la popular feria de jardinería inglesa, la más grande del mundo) que, como sabéis, este año tuvo lugar en otoño en vez de primavera como es habitual.  La BBC puso programas diarios que yo seguí a través de HDclump, esa página de Internet que tiene todo tipo de programas de jardinería en Inglés, pero yo creo que en general fue un poco decepcionante. No hubo muchas novedades de plantas y solo seis jardines se presentaron a concurso, cuando otros años eran muchos más. Tampoco hubo nada nuevo en las  plantas de otoño (yo esperaba ver variedades de Asters nuevas, de Helenium o Rudebeckias, pero no vi nada en esta dirección). Esperemos que el próximo año las restricciones por el coronavirus se hayan ido y todo vuelva a su sitio, incluido un Chelsea con muchas más novedades y propuestas.

 

Mientras, en la Barrosa la niebla cubre las montañas y pronto los Arces japoneses empezarán su sinfonía de colores y será hora de comenzar preparar el jardín para el invierno: plantar bulbos, algunas Digitalis, cambiar plantas de sitio, preparar semilleros para el próximo año y ese tipo  de cosas. Espero que os gusten estas fotos.



Salvia, Asters, Sedum y Cannas.


Helenium y Erigeron karvinskianus.


Helenium "Burning hearts".


El macizo de Echinaceas y Helenium comienza a apagarse.


Coreopsis, Cerastotigma y Anemona.


Gauras y Nepeta.



Colores cálidos de final de verano



Asters y Rudbeckia fulgida "Goldsturm".


Asters y Skimmias.





Fuerte contraste entre Aster novi-belgii y Dalia


Asters, Sedums y maceta con crasas.


En esta combinación hay Asters, Rudebckia, Potentilla nepalense y la herbácea Anemnathele lessoniana.


Estos Asters combinan muy bien con la Hortensia paniculata "Limelight".







Combinación de plantas de floración otoñal: Helenium, Rudbeckia, Sedum, Asters, Cannas, etc.


Liriope muscari y Rudbeckia hirta "Autumn colors" bajo un manzano.



En el estanque el agua está casi oculta por las plantas acuáticas. Al lado Salvia "Amistad".




Patio trasero con Bonsais y plantas en maceta.





A punto de comenzar la transición al otoño.


Esta primavera habrá "Digitalis" después de muchos años que no las cultivaba. Estas plantas criadas de semilla están casi lista para plantar en el jardín.