lunes, 14 de septiembre de 2026

Bressingham Gardens, la obra maestra de Alan Bloom.


Bressinghan Hall a través de una de sus islas de plantas perennes.

              Alan Bloom fue uno de las figuras más importantes de la jardinería inglesa durante gran parte del siglo XX. Durante su larga vida fundó una de las empresas de jardinería más conocidas del país, “Bressingham Blooms” que tuvo una gran relevancia en la propagación y expansión de la jardinería de plantas perennes, arbustos y coníferas en casi todo el planeta. No solo creó más de 150 variedades de plantas perennes nuevas, sino que también popularizo el parterre mixto de forma redondeada –isla- con una selección de plantas que se sostienen unas a las otras sin necesidad de otros apoyos. Alan experimentó con este concepto en los jardines que fue construyendo en torno a Bressngham Hall, la casa familiar colindante con sus viveros, y fue perfeccionado esta forma de distribuir el espacio del jardín a lo largo de muchos años. Sus dos hijos Robert y Adrian contribuyeron a expandir el negocio de la jardinería en varios países, incluyendo USA. Alan participó por primera vez en el Chelsea Flower Show en 1931 y siguió haciéndolo durante muchos años más, recibiendo numerosos premios. Escribió más de 30 libros sobre jardinería y presentó programas de TV popularizando la jardinería en todo el país. Alan también estaba muy interesado en el mundo del ferrocarril  de vapor y construyó un museo en su propiedad con máquinas antiguas y una línea férrea que cruzaba parte de la propiedad.


Isla en el jardín de verano.

              Tras su muerte y la de uno de sus hijos en un accidente de tráfico, la propiedad ha pasado por momentos difíciles. Los viveros se vendieron, y el Museo del ferrocarril se entregó a un “Trust” benéfico y Bressingham Hall se convirtió en un hotel para eventos privados. Uno de sus hijos aún vive en la propiedad en una nueva casa y ha seguido manteniendo y renovando los jardines, aunque algunos dicen que ya no lucen tan bien como eran y que en algunas partes el abandono es bastante real. En este verano de 2027 en que lo visitamos, el más seco de la historia de Inglaterra, no hay duda de que algunas partes del jardín están sufriendo bastante, otras no tanto, pero sigue siendo uno de los jardines más completos que uno pueda visitar y la maestría de Bloom a la hora de combinar plantas ronda la perfección.


Perovskia, Crcosmias, Plox, etc.

              El jardín actual tiene unos 17 acres, casi 7 hectáreas así que aún es un jardín enorme. Hay dos partes relativamente diferenciadas.  El Dell Garden, junto a la casa familiar es un conjunto de islas grandes de formas curvas con una magnífica colección de plantas perennes (unas 4.500 según registros) y algunos espectaculares árboles de gran tamaño, incluidas coníferas. Un puente de piedra comunica dos partes del jardín y en una hondonada más baja hay un jardín acuático con una preciosa casita circular y una excelente colección de plantas de ribera y gramíneas además de arces japoneses Tras cruzar una zona del jardín en restauración se entra en el enorme Foggy Bottom. Esta zona parece ser algo más húmeda y aquí la combinación de plantas perennes, arbustos raros y coníferas alcanza la maestría absoluta. Si hay algún jardín en el mundo donde funciona a la perfección el dicho de “right plant, right place” es aquí. Alan no solo combina las plantas de forma magistral, sino que además utiliza trucos totalmente nuevos como crear “ríos de plantas bajas”, a menudo gramíneas, heucheras o arbustos bajos que en medio de una gran isla dirige la vista hacia lugares específicos, “abriendo” el espacio a nuevas perspectivas Lo mismo hace con los bordes de las islas creando “ríos en movimiento” con hierbas ornamentales que se mueven con la brisa. Sin duda lo más sorprendente es el uso de coníferas bajas y de diferentes formas y colores, junto con brezos –algo que ya se considera “pasado de moda” en muchas partes por su “artificiosidad”-. Sin embargo, aquí nada parece artificioso sino al contrario, de una belleza deslumbrante. Al final hay otro jardín acuático con un pequeño lago, un nuevo jardín de invierno y una magnífica casa de madera en la copa de un árbol.

              Bressingham Garden es sin lugar a dudas uno de los jardines más espectaculares de Inglaterra, una obra maestra para el estudio de la jardinería y su desarrollo a lo largo de todo un siglo y donde aún se puede aprender muchas cosas para la jardinería del futuro.





Variedades de Kniphophia y otars perennes.



Imperata cilindrica "Red Baron", Agapantos y Crocosmias.


Pennisetum, Plox, Kniphophia, etc.




El jardín acuático


Caseta en el Dell garden.





Amplia entrada al Foggy Bottom garden.





"Rios" de Heucheras y abajo, de Hakonecloa. (Fotos tomadas de Internet)







Camino al final del jardín en una zona pantanosa.





Stipa tenuissima en el borde de una gran isla.


Combinación magistral de arbustos, coníferas y plantas perennes.



Sorprendente combinación de brezos, gramíneas, coníferas y otros arbustos.



Brezos y gramíneas.

martes, 1 de septiembre de 2026

Jardín del Palacio arzobispal de Norwich. Inglaterra.

 


Parterre central del jardín con el césped blanco por la sequía.

Durante el viaje para visitar jardines en Inglaterra del pasado verano estaba incluida la visita al jardín del Palacio arzobispal de Norwich, y sin duda fue un poco decepcionante y un ejemplo de los estragos que está causando la enorme sequia de este verano de 2026, en muchas partes de Inglaterra y en casi toda Europa. No solo el césped, como podéis comprobar, estaba totalmente blanco debido a la falta de riego, sino que algunas plantas perennes se habían marchitado y tenían un aspecto lamentable. Parece que este obispo es el representante de “Medio Ambiente” de la Iglesia anglicana de Inglaterra, así que cumple a rajatabla la ordenanza sobre riego del condado de Norfolk, una de los que más está sufriendo la actual sequía.


Torre de la catedral normanda de Norwich.




El jardín rodea la famosa catedral de Norwich cuya construcción comenzó en 1096 en estilo normando. La torre de esta catedral es la segunda más alta de Inglaterra con 96 metros de altura, fue construida en el siglo XIV después de que las dos anteriores, de madera, fueron destruidas por incendios a consecuencia de los rayos. El jardín ocupa unos cuatro acres en torno a varios edificios de diferentes siglos ocupados por los sucesivos obispos de la diócesis y tiene acceso directo a la catedral. En la actualidad sigue siendo el jardín privado del obispo y durante los últimos años se abre al público durante algunos meses al año para el disfrute de toda la población. Es un jardín típicamente inglés y, aunque ha sufrido numerosas modificaciones a lo largo de los siglos, conserva algunos árboles y estructuras centenarias. Incluye además un “jardín amurallado” donde se cultivan verduras y otros vegetales para consumo del palacio y sus huéspedes.


El jardín está estructurado en diferentes áreas, algunas de las cuales tienen un aspecto más formal con parterres separados por setos de tejo, rosales de diferentes especies y grandes macetas ornamentales. Otros se han modificado con un aspecto más natural y plantaciones de gramíneas y perennes al estilo Piet Outdolf. Sorprende un campo de frutales en medio de un “campo florido”, una cuidada plantación de gramíneas y flores silvestres que, a pesar de la sequía, mantiene un aspecto multicolor bastante agradable. No así la colección de Hostas que parecen a punto de fenecer bajo el sol implacable.


Edificios medievales en el interior del jardín.

En el huerto, el único lugar donde debe estar permitido el riego, todo está cuidadosamente en orden. Parterres de boje y otras plantas delimitan espacios dedicados al cultivo de verduras alineadas cuidadosamente, que se van alternando con plantas de flor. También hay varias estructuras de enrejados para cultivar bayas y pequeños frutales. Cerca de la catedral unos cuadrángulos de tejos crecen en medio del césped blanco a causa de la sequía.  Contemplando fotografías del jardín en otros momentos del año, uno no puede dejar de sentir una cierta tristeza y desasosiego. El jardín ya no es el mismo, y se parece muy poco al diseño original de un verde deslumbrante. Sin duda los jardines ingleses no están diseñados para momentos de sequía. Sin el verde que une todo el conjunto, las plantas, parterres y árboles individuales parecen perdidos en un lugar equivocado, rodeados de un blanco que hiere la vista. Tal vez este jardín sea el mejor ejemplo de lo mucho que va a sufrir este país con el cambio climático, para el cual no está para nada preparado. Los hermosos jardines ingleses pueden dejar de tener sentido en casi todo el país si veranos como este continúan en los próximos años. Lo mismo nos ocurrirá a muchos de nosotros en el norte de este país. Adaptarse o morir, no nos queda otro remedio.


 


Entrada al Palacio arzobispal de Norwich.


Vista general del jardín.


Capilla del arzobispo Reynolds en el interior del jardín.


Porche del arzobispo Salmon.



Una de las fachadas del renovado palacio arzobispal.




Jardín de los tejos.




Bordura con rosales y macetas.



El jardín de frutales con plantación de flores silvestres.





Pradera de flores silvestres.


Bordura de Hostas muy deterioradas.



Jardín de plantas perennes y gramíneas.



Gran bordura.



Grandes árboles, algunos centenarios en torno a la catedral.




Jardín cerrado para cultivos de huerto.


Bordillos de boje bastante deteriorados.






Vista del "Great border".



Plátano centenario desde el porche del arzobispo Reynold.


Catedral y capilla.


lunes, 24 de agosto de 2026

Finales de agosto en la Barrosa. El principio del cambio.

 


La mayoría de los arbustos sobreviven relativamente bien a la sequía en la Barrosa

Para muchos europeos este ha sido el verano que ha marcado la diferencia entre el antes y lo que vendrá después a nivel climatológico. El verano en el que, por primera vez, empezamos a odiar el calor y a desear la llegada del tiempo frío, de la lluvia, de cualquier cosa que signifique un alivio ante este sol implacable que nos ha machacado sin descanso durante meses. En la mayor parte de los países europeos nunca habían tenido un verano igual. Por primera vez en la historia, los grandes parques de las capitales europeas se han convertido en secarrales, “en campos de Castilla”, algo absolutamente inédito, como he comprobado con mis propios ojos hace un par de semanas en Inglaterra, donde la ausencia de infraestructuras de regadío y la sequía han dejado en los huesos muchos parques y jardines tanto públicos como privados. Lo mismo ha ocurrido con el cauce de los grandes ríos europeos. Algunos se han quedado en shock, otros sabían que llegaría, tarde o temprano, como habían advertido incontables científicos y, para aquellos que aún siguen negando el cambio climático, todo es una exageración de la prensa y de los políticos y periodistas de izquierdas. A fin de cuentas, ellos tienen aire acondicionado en casa y no se está nada mal. Pueden pensar lo que quieran porque nada ni nadie va a cambiar lo que vendrá. Eso es un hecho.



Esta Hydrangea al lado del estanque necesitó enormes cantidades de agua para sobrevivir al verano.

               La mayor parte de los jardineros hace años que notábamos la escasez de lluvias y el aumento de la temperatura en general, pero siempre confiábamos en la resiliencia de nuestras plantas, y de que, al menos aquí en el norte, con un poco de riego bastaría. Ahora nos damos cuenta de que “un poco de riego” no es suficiente y de que algunas de las plantas que marcaban con sus floraciones el verano simplemente no soportan estas temperaturas, incluso con riego. Es el caso de nuestras queridas “Hidrangeas”, Arces japoneses, Plox, Hostas, Echináceas, Heliópsis y muchas otras plantas de flor. De repente nos hemos dado cuenta de que nuestros jardines atlánticos podrían no sobrevivir si el próximo verano las olas de calor y las temperaturas siguen igual o incluso van a peor. Muchas de nuestras plantas de verano dan pena en estos momentos, con las flores ya secas o negruzcas, al igual que muchas hojas y ramas. Simplemente con estas temperaturas esas plantas tan solo malviven. ¿Es el momento de ir hacia un jardín con plantas de tipo mediterráneo? Sabemos que eso tampoco funciona, ya que la mayoría de esas plantas no soportan nuestros suelos arcillosos y las lluvias del invierno. No nos engañemos. Esas plantas que soportan temporadas de calor extremo y temperaturas lluviosas no existen todavía, o al menos no las conocemos si es que existen en algún lugar.



Los Cosmos es una de las plantas de temporada que sobrevive relativamente bien al calor con poco riego.

                Mi primer propósito de cara al próximo verano es que algunas de estas plantas que están en mal estado deberán irse. Las primeras serán las Hidrangeas y las Hostas. Serán las primeras en desaparecer de la Barrosa. Yo no soporto verlas en ese estado otra temporada más. Por otra parte, llevo años observando que hay dos plantas que sobreviven bien a estas temperaturas extremas en ambas estaciones. Los Sedum y los Agapantos mantienen la dignidad bajo el calor y logran sobrevivir a los inviernos lluviosos incluso en terrenos arcillosos relativamente encharcados, al igual que algunas Salvias. También han mantenido el tipo algunos de los arces japoneses con un poco de riego. Suelen dejar caer parte de las hojas a principios de Agosto si el calor es muy fuerte, pero mantiene el resto relativamente a salvo. Parecen ser árboles más resilientes de lo que uno se imagina. Ya veremos en los próximos veranos.  Sin duda este verano nos ha hecho peguntarnos muchas cosas y a partir de ahora nos adentramos en un camino totalmente nuevo.

 


El ultimo parterre creado este año.



Muchas plantas de flor a punto de agotarse.


Las Spiraeas ya tiene colores de otoño.



Los Helenium y Echinaceas han necesitado grandes cantidades de agua a lo largo del verano.







Las Dalias y Cosmos son algo mas resistentes a la sequía.





Los flores de los Plox han sobrevivido a duras penas, pero soporta muy mal las temperaturas secas.





Los arces tienen algunas hojas secas pero en general no han sufrido demasiado.




A las flores de la Lagestroemia le ha encantado el calor. Proviene de la India y le encanta el calor y la humedad.




Las floraciones de los Hibiscus han durado poco este verano.



La Lagestroemia creciendo por el medio del Cornus controversa.



Rudbeckia y Cannas.


Salvias y Lagestroemia.





El Cornus controversa no parece muy afectado por el calor.-






Buen año de tomates, sin duda.


Dalias y Helenium en el huerto.



A pesar de la sequía los bosques y algunos prados aún mantienen la apariencia de forndosidad.