jueves, 13 de mayo de 2021

La Barrosa a mediados del mes de Mayo.


 


Los Virburnum opulus (bola de nieve) está a reventar de pompones blancos.

Parece que poco a poco empezamos a ver la luz con algunos altibajos y a hacer planes para el verano. Las vacunaciones comienzan a traer un poco de alegría (yo me vacuno mañana) y la juventud se ha cansado de coronavirus y se ha tirado a la calle, obviando las normas y el sentido común, lo cual puede ser una temeridad. De momento hay mucha esperanza y muchas ganas de volver a la normalidad, así que quiero ser optimista y pensar que dentro de unos meses el coronavirus va a ser un mal recuerdo.


Weigelas en floración.



Digamos que la Naturaleza continúa con su implacable evolución y la Primavera ha estallado con una fuerza inusitada haciendo oídos sordos a los pesares de los humanos. En la Barrosa las floraciones de Mayo están ya en su punto álgido. Los frutales se han llenado de nubes de flores blancas y rosa. Los Iris han levantado sus enormes cabezas barbadas de colores intensos y algunos arbustos: Weigelas, Spiraeas, Clematis, Viburnos no pueden aguantar una flor más en sus ramas. También las esferas color púrpura de los Allium comienzan a verse en algunos macizos. Cada año planto unos pocos más. Me he dado cuenta de que son extremadamente útiles para dar color en esta época y, tras la floración, sus tallos desaparecen entre las ramas de las Vivaces hasta el año siguiente sin dar ningún problema. Conviene plantarlos en los huecos que quedan entre las Vivaces y lo mejor es marcar ahora los lugares con unos palitos para que en el otoño podamos plantarlos adecuadamente.

 


Los últimos tulipanes de esta temporada. Tulipa "Queen of night"

El tiempo es casi una repetición al del año anterior. Ha hecho un poco más frío de lo habitual, lo que ha retrasado algunas floraciones,  pero también días muy cálidos que propician la salida de yemas y el crecimiento de las plantas Vivaces. También ha llovido bastante, lo que es una bendición de cara al verano, así que como jardinero poco más se puede pedir.

 


Las cabezas de los Alllium "Purple sensation" lucen magníficas en las fotos.

Este mes he estado bastante ocupado construyendo una pérgola de madera y plantando los dos macizos nuevos que ocuparán el lugar que dejaron los dos grandes árboles que eliminé este invierno. Todavía no salen en las fotos y los veréis en las próximas semanas. Para estos nuevos macizos he estado germinando una nueva tanda de plantas Vivaces de “Jelitto Seeds”, la empresa alemana de semillas, una de las mejores que hay en Europa, en la que se puede comprar on-line. La experiencia del año pasado fue muy buena y está claro que es la forma más económica y sencilla de llenar un jardín de las plantas adecuadas en poco tiempo. Casi todas las plantas que he germinado este año y el anterior son casi imposibles de encontrar en los Viveros de esta zona y son plantas resistentes y adaptadas a los jardines de Vivaces y al clima del norte del país. Haré una entrada sobre las nuevas germinaciones próximamente por si alguien quiere repetir la experiencia. Aquí os dejo unas fotos de la Barrosa estos días de mitad de primavera. Espero que os gusten.



Definitivamente el amarillo se va imponiendo en este macizo de Iris germánica, ya que antes eran casi todos azules



Los Iris al trasluz quedan muy bien en las fotos.



Los Iris crecen extremadamente bien en terrenos pedregosos y secos. No necesitan riego alguno y tras la floración se deben cortar las espigas florales. Los tallos permanecen verdes casi todo el año.




Las matas de Iris suelen aumentar de tamaño cada año de forma considerable así que conviene quitar algunos y plantarlos en otro lugar o regalarlos.


Los Iris combinan muy bien con Tulipanes tardíos y Sisyrinchium striatum.


Los Allium comienzan a asomar sus cabezas entre las Vivaces.



Matas de Iris, Sisyrinchium y Polemonium yezoense de flor azul.



Iris Holandica.


La Spirae japonica siempre sorprende por su color en primavera.



Evonimus ratsrero y Sedum palmieri.


Viburnuim Mariessii y Acer plamatum Atropurpureum.



Viburnum opulus contrastando con Prunus pissardi.





Comienzan a florecer las Aquilegias.



Viburnum plicatum Mariessii, uno de los mejores durillos de flor.


Viburnum, Potinia y Crataegus Paul Scarlet.


Pequeño Acer platanoides Crimson king que hace años germiné de una semilla.


También hice alguna mejora en el invernadero durante el invierno, como un borde de lajas de piedra alrededor y cubos para recoger el agua de lluvia.


Viejo manzano en flor.


Los manzanos cuajados de flores en la pomarada.


Estos ampliaciones con bordillos de hormigón en el huerto los hice el pasado otoño. Ya están listos para sus plantas Vivaces.


Weigelas y Manzanos.


                                                                           Clematis Montana.

Vaciar y limpiar el estanque siempre es una labor tediosa, pero es la única manera de que  plantas y peces sobrevivan y estén felices. Así que no queda más remedio que repetirla cada primavera. 









jueves, 6 de mayo de 2021

Jardinería pública en Oviedo II

 


Macizos en torno a la Plaza de España y una esquina del Parque San Francisco.

Hace un par de años hice una primera entrada sobre la “jardinería pública de Oviedo”, la ciudad donde vivo desde casi siempre (Jardinería pública con mayúsculas en Oviedo.) Comentaba los grandes cambios que había vivido esta ciudad en los últimos años y la enorme incidencia que estos cambios habían tenido en sus zonas ajardinadas, parques y plazas. Ciertamente conozco bastantes ciudades que he visitado a lo largo de mi vida y, como aficionado a la jardinería, presto mucha atención a sus jardines públicos y a sus plantas. Mi conclusión es que Oviedo, a día de hoy, continúa siendo una de las ciudades que más cuida sus jardines y espacios verdes y que más sorprende por la calidad de su jardinería Muchos de los que vivimos aquí disfrutamos enormemente de ellos y apreciamos el enorme esfuerzo que eso supone para el Ayuntamiento de la ciudad. 


La ciudad de Oviedo desde la Pista Finlandesa que discurre por la falda del Monte Naranco..

Jardinera con Arce japonés y flores en una plaza.



Según la página Web del Ayuntamiento en Oviedo hay ahora 2.718,028 metros cuadrados de zonas verdes, de los que casi la mitad son de categoría A y B, los que más se cuidan, y contienen zonas de arbolado, arbustos y flores. El resto lo componen los tres grandes jardines de las afueras de la ciudad, incluida la llamada “Pista finlandesa” que recorre la falda del Monte Naranco y que constan de praderías con arbolado, caminos y mobiliario de diferente tipo. A esto hay que añadir los miles de jardineras repartidas por toda la ciudad y que siempre contiene plantas de flor y arbustos. Mantener todo este entramado parece una labor ingente, pero lo cierto es que desde hace unos años funciona con una precisión casi mecánica. Atrás quedaron aquellos años en que las plantas de temporada desaparecían a los pocos días de las jardineras porque la gente se las llevaba para sus casas, o los muchos destrozos causados durante las noches de fin de semana por algunos desalmados.  Hoy ese tipo de actos son casi desconocidos en la ciudad y eso es un ejemplo claro de lo mucho que hemos avanzado en este país en el respeto de lo público y del interés general.

 


Un nuevo parterre en el Campo San Francisco con Arces japoneses y plantas novedosas.

A cargo de todo este entramado continúa estando el Jefe del Servicio de Parques y Jardines, Juan Carlos Menéndez, una persona a la que no conozco, pero que supongo está detrás de algunos de los exquisitos parterres que de repente aparecen en alguna parte de la ciudad, especialmente en el “Campo de San Francisco” el jardín más antiguo de la ciudad. Este jardín fue en su origen un espacio para huertos del monasterio del mismo nombre y de la Catedral. En 1534 se decidió cederlo a la ciudad y darle un uso público. En el XVIII se construyeron varias fuentes ornamentales y paseos y, finalmente en el XIX, se le dio el aspecto de “Jardín inglés” que conserva en la actualidad. Cuando yo era niño había una osa a la que llamaban Petra encerrada en una jaula de metal. Nos pasábamos horas mirándola y asustándonos con ella. Murió de vieja en 1976. En los últimos años se han talado decenas de árboles que lo ensombrecían demasiado y se ha puesto un poco de coto a la enorme abundancia de mascotas que pasean por el parque y, por desgracia, causan bastantes destrozos en las plantaciones y arbolado. Este tema de las mascotas es bastante complejo y difícil de resolver. Se ha cerrado un espacio para ellas (jardín canino) pero me temo que no va a resolver gran cosa.



Jardín de los reyes asturianos al lado de la catedral.


Portada del antiguo monasterio de San Francisco en el parque del mismo nombre.

Una de las mejoras más importantes en la jardinería de Oviedo ha sido la gran cantidad de pequeñas plazas que se han ajardinado y dotado de elementos ornamentales.  Lo mismo ocurre con las rotondas. El diseño de jardinería y ornamentación de algunas rotondas es de una gran belleza y de una enorme plasticidad. A veces me quedo asombrado mirándolas. Finalmente se ha dotado la ciudad de un enorme cinturón verde formado por tres grandes parques: Purificación Tomás, Parque de Invierno y Parque de los Prados de la Fuente y Pista finlandesa. Entre los tres suman varios cientos de miles de metros cuadrados de espacios verdes en torno a la ciudad. En el primero de ellos está el Vivero y centro de investigación del Ayuntamiento que aún no he podido visitar, pero es el lugar de donde salen miles de árboles y plantas cada año. Sin duda todo un record para una ciudad pequeña como Oviedo. También desarrollan una gran labor en la preparación de profesionales para la jardinería. Algo casi inexistente en este país hasta hace poco. Ahora solo falta que esta abundancia y calidad de la jardinería pública de la ciudad vaya trascendiendo al mundo privado. Ciertamente aún se ven muy pocos jardines de calidad en torno a las casas privadas en Asturias. Seguimos a años luz de otros países europeos en cuanto al interés por la jardinería y al cuidado de los espacios verdes en torno a nuestras casas. Espero que algún día llegue.

 


Glorieta Luis Oliver. En el centro un bosquecito  de hayas y una palloza. A los lados encinas recortadas en forma de cubo.



Glorieta cerca de la estación de autobuses con arbustos, palmeras y Cordyline purpura.



Fuentes y jardines de La Losa, construidos sobre la Estación de Autobuses. Alineaciones de Magnolios.


Una pequeña rotonda de un barrio de Oviedo. Me llamó la atención la cuidad jardinería con un Castaño de India de flores rosa, Loropetalos y macizos de flores.


Jardines del palacete Villa Magdalena. Hoy biblioteca municipal.



Otra imagen de los mismos jardines.



Rotonda en la Plaza de América. Tejos en topiaria y macizos de Anthirrinum.



Otra parte de las misma rotonda con tejos y tulipanes.


Rotonda e islas con Loropetalum, Heucheras, Nandinas y otros arbustos.


Uno de los paseos del Parque san Francisco con bancos decimonónicos.




En este parque del centro de Oviedo hay numerosos Arces japoneses muy bien cuidados como el de la foto.



Macizo reciente con diversos Arces japoneses y otras plantas a la sombra de los árboles grandes.



Los primeros Helechos Arborescentes que veo plantados en la ciudad.


Estatua de San Francisco en recuerdo del antiguo monasterio.


Este arbolito es un Cornus controversa variegata, un árbol muy exótico que se ve muy raramente en este país.


Estanque.


Cornus florida, en flor en el mismo parque.


Grupo de Camelias en el parque de San Francisco.


Un rincón japonés en el mismo parque.



Otro paseo del parque.


Macizo de Anthirrinum enano frente a la antigua Diputación, hoy palacio regional.



Monumento a Jose Tartiere en el Paseo de los Álamos.



Iglesia románica de San Julian de los Prados, cerca de la autopista Oviedo-Gijón. La ciudad lleva años intentando modificar esta entrada y construir un gran parque en torno a esta iglesia, una de las joyas del Prerrománico asturiano. De momento tan solo hay planes.



La actual zona verde que se extiende al norte de la iglesia.



Un pequeño parque construido hace unos años en torno a la Facultad de Letras del Milán. Aquí se plantaron por primera vez en la ciudad un buen número de Taxodium distichun o ciprés de los pantanos. Sin duda un árbol muy novedoso  y muy colorido en otoño.






Pequeño parterre en el que destaca el rojo del Cotinus coggigria (árbol de las pelucas), Potinias y Nandinas.


Uno de los extensos parques del cinturón verde la ciudad: Parque de la Fuente. En la parte superior discurre la Pista Finlandesa que sigue gran parte de la falda del Monte Naranco.



Otra vista del mismo parque.