domingo, 21 de junio de 2026

La Barrosa durante la Jornada de Puertas Abiertas.

 


Este año la Jornada de Puertas Abiertas me tuvo entretenido durante casi tres fines de semana ya que prolongué el tiempo para recibir a la Asociación de Vecinos de la Pola, un pueblo cercano y para hacer una actividad de pintura organizada por un par de amigas. Lo cierto es que el jardín ya es bastante conocido en algunas lugares y ambientes y, como siempre, ha sido un placer recibir a gente de diferentes partes de Asturias, interesados en la jardinería, y charlar sobre diseño de jardines, plantas, cambio climático y todo lo que concierne a este mundo. Casi todos dicen que desde el coronavirus se ha incrementado la afición a la jardinería y el interés por actividades relacionadas con la naturaleza. A esto hay que añadir el cambio de manos de un buen número de propiedades en los pueblos cercanos, casas que habían permanecido vacías durante años y también fincas. Muchas han ido a parar a gente de otras provincias e incluso de otros países. Algunos han venido como jubilados y con tiempo libre y quieren hacer cosas. Sea como sea cada vez viene más gente a visitar la Barrosa, gente con mucho interés en hacer jardines o llenar macetas con plantas. Todo es bueno para esta afición tan beneficiosa para todos y en la que llevábamos mucho retraso comparado con otros países europeos.


Dianthus barbatus nigra.

El jardín estaba hermoso y exuberante, aunque algunas de las floraciones típicas de Junio, como las Aguileñas y algunas rosas hacía días que se habían acabado. Desgraciadamente las olas de calor, y ya vamos por la segunda, están causando algunos estragos. Nunca hubo aquí temperaturas tan cálidas por estas fechas. Nadie recuerda un tiempo así y la falta de lluvias comienza a preocupar a muchos, sobre todo a los ganaderos que ven como las praderas donde pasta el ganado se resecan y la hierba de corte para el invierno está desapareciendo de forma preocupante. Acabamos de estrenar el verano y sin embargo el césped ya comienza a volverse blanco como si estuviéramos a finales de Agosto. Nadie se atreve a predecir lo que puede pasar, pero todo apunta a una sequía como nunca se vio antes en la montaña asturiana. Y eso sin contar con los incendios y con los manantiales vaciándose de agua.


Actividad de pintura en el Jardin de la Barrosa.

A mí me preocupan sobre todo mis preciosos arces japoneses. Las plantas perennes se pueden reponer, lo mismo que algunos arbustos y, si el césped o la hierba se pone blanco, se recuperará cuando lleguen las lluvias, pero los arces lleva mucho tiempo sacarlos adelante y sufren mucho con este calor agobiante y con el viento reseco. Un par de ellos ya se han quemado un poco en las puntas. Veremos qué pasa a lo largo del verano, pero la preocupación no hace más que aumentar y apenas lo hemos comenzado. Más grave aún es la cantidad de gente que aún sigue negando el cambio climático, supongo que por principios ideológicos porque la realidad es tan evidente que sería de necios negarla. Quizás venga las lluvias más adelante. Es nuestro único consuelo.





Variedades de Salvia Michrophyla en maceta.


Cornus kousa al lado del invernadero.


Philadelphus en flor y Spiraea japónica.


Parterre del huerto con Rosas y Dianthus barbatus.


Parterre del huerto con rosales arbustivos y Dedaleras. 




Parterre mixto con arbustos, Persicaria, Crocosmia y otros.


El nuevo parterre comienza a llenarse de flores.





Hemerocallis.




El nuevo parterre al fondo.


Fagus silvatica purpura



Berberis y Rosa Red Drift.




Hosta Caramel y Hidrangeas.



Vista del jardín.


El nuevo arco de entrada.


El mirador.


Arces japoneses exuberantes desde el mirador.


Variedades de Aeonium.


Un grupo visitando el jardín.


Visitantes durante Puertas Abiertas.


domingo, 24 de mayo de 2026

5º Jornada de Puertas Abiertas en el Jardín de la Barrosa.

     

     Por quinto año consecutivo llega el momento de anunciar las Jornadas de Puertas Abiertas en el Jardín de la Barrosa que tendrán lugar los días 13 y 14 de Junio. Este año he ampliado el parterre de la zona baja del jardín y ha habido algunos cambios en los elementos decorativos, entre ellos un arco de forja que da entrada a la parte ajardinada al lado e la casa. El arco tiene unas pequeñas puertas de metal también que permiten cerrar esa parte y mi intención principalmente era evitar la entrada del tejón que me visita a diario, y evitar que cave agujeros en el césped, como hace en otras partes del jardín. Es una batalla casi perdida ya que llevo años intentándolo y no lo consigo. Hace agujeros por debajo de los cierres y muros, consigue doblar las vallas de metal y las va abombando hasta que logra entrar. Trepa hacia arriba o hacia bajo en los muros de altura media. A veces respeta el interior de los parterres con plantas ya maduras porque prefiere las zonas de césped, donde las raíces no le impiden su búsqueda de orugas o lombrices, pero tan pronto planto algo nuevo y remuevo la tierra, ahí está el para continuar con el trabajo. Es un animal nocturno y difícil de ver. En los últimos años se está convirtiendo en una plaga para los cultivos, ya que prolifera enormemente y se ha acostumbrado al contacto con los seres humanos. Tiene especial predilección por huertos y lugares bien cultivados con abundancia de lombrices y tierra suelta y fértil. He tendido que vallar totalmente el huerto, pero en el resto del jardín es muy difícil hacerlo así que no queda mas remedio que tratar de convivir con él. No queda otra opción. 

    Aquí os dejo el cartel. Este año haré una exposición de Aeoniums, esa planta nativa de las islas Canarias y de la cual he ido coleccionando una decena de ejemplares de diferentes colores y también de semibonsais ya que mi colección va aumentando según pasan los años y, aunque calculo que ninguna pasaría el examen de cualquier Asociación de aficionados al bonsai, a mi me gustan mis "arbolitos pequeños" y me dan muchas satisfacciones. Tampoco hay que hacerlo todo por el libro. Si mí jardín es bastante ecléctico, mis bonsáis también lo son. También pondré a la venta algunas plantas perennes de la Barrosa que he ido cultivando de semillas y esquejes. Casi todas son casi imposible de conseguir en la mayoría de los viveros de la provincia, ya que provienen de semillas inglesas o de otros países europeos que yo he ido germinando.

    Espero que a pesar del calor de esta semana y esté tiempo imprevisible el jardín de la Barrosa ese encuentre en su mejor momento para todos aquellos que quieran visitarlo. Estaré encantado de veros por aquí.







lunes, 11 de mayo de 2026

La Barrosa a principios de Mayo.

 


Floración Crataegus "Paul Scarlet" y Viburnum plicatum Mariessi.

Abril fue un mes seco y cálido en la Barrosa, algo poco común en años anteriores, donde suele ser uno de los meses más lluviosos del año. Eso aceleró el comienzo de la primavera y las floraciones fueron excelentes en frutales y arbustos hasta que los comienzos de Mayo trajeron de nuevo las lluvias y el frío, y los pétalos de las flores se quedaron colgando de las ramas cuando no se pudrieron directamente cuando aún se estaban formando, como es el caso de muchas rosas e Iris. Son los nuevos tiempos de la jardinería. Todo es un imprevisto. Nada ocurre como o cuando debería, así que no hay más remedio que armarse de paciencia y esperar siempre lo imprevisible cuando no todo lo contrario a lo usual. Lo dice a menudo Monty Don, el jardinero de “Gardener´s World de la BBC, al que veo casi muchas semanas en Internet. 

              He fotografiado los viejos manzanos de la Barrosa, algunos de más de 60 años, cuando estaban en su mejor momento, hace diez días. Ya solo quedan unos pocos, ya que el resto se han ido renovando, pero sus flores rosadas y blancas entre las ramas retorcidas y cubiertas de líquenes siempre son un gozo para la vista. A veces creo que disfruto más fotografiando plantas que cultivándolas. Ya me encantaba la fotografía mucho antes de que tuviera un jardín y creo que el jardín fue una excusa para tener un tema cercano que fotografiar.


Este año, al igual que el anterior, la batalla contra la plaga de caracoles y babosas es casi épica. Nunca he visto tantos, tan feroces y tan hambrientos. Tal vez sea otra consecuencia del cambio climático y de estos inviernos cálidos sin nieve y sin apenas heladas. Nada parece a salvo de sus mandíbulas. Plantas que antes jamás tocaban como las Salvias o las Dalias ahora se las comen con auténtica saña, Eso sin hablar de las Hostas, Delfinium, Iris, Tagetes o cualquier cosa tierna y recién plantada. Podrían comerse la hierba que crece sin parar, - y de paso ayudarían al jardinero a mantenerla a raya- pero eso no les gusta. La hierba no es de su agrado por muy vegetarianos que sean. Cosas de la naturaleza.




              En el invernadero todo son bandejas de plántulas para el futuro cercano. Nunca pensé que la clave de mantener un jardín no está en las plantas que están creciendo en ese momento en los parterres, sino en los repuestos para el futuro. Siempre hay que tener plantas nuevas para cubrir esos huecos que quedan tras las floraciones, los estragos del invierno o los destrozos de las babosas, conejos y otros bichos, por no hablar de las que se enferman o se mueren. Lleva su tiempo entender y controlar ese constante “reemplazo” que es lo que mantiene vivo un jardín y con una apariencia casi perfecta. Por poner un ejemplo ahora mismo en el invernadero tengo bandejas con Echinaceas, Delfinium, Rudbeckias, Plox, Aguileñas, Aster, Coreopsis, etc, además de las anuales, Cosmos, Tagetes, Dedaleras, Dianthus barbatus, Centaureas, etc. La mayoría son de semilla, pero también de esquejes o particiones. También tengo de un buen número de arbustos, gramíneas ornamentales, además de una buena cantidad de alevines de Arce japonés germinados de semilla. La función del jardinero es que la rueda de la naturaleza nunca se detenga. Con los años pasas más tiempo dentro del invernadero “creando futuros” que cuidando el jardín. Esa es la realidad.




              Hace casi dos semanas que llueve, graniza y el viento se lleva los pétalos de las flores que caen en cascada sobre la hierba. La primavera parece haberse detenido y el jardín también. Un buen momento para emplear el tiempo en repicar y trasplantas todas esas plántulas en el invernadero. Con las lluvias los reservorios de las fuentes parecen haberse llenado de agua para el futuro. Sin duda una buena noticia.



Arce japonés amarillo. Acer palmatum "Umo Yama"



Alissum Saxatile "Gold Kobold" y Cerezos en flor.



Vista de las montañas desde la Barrosa.



Nadina y Viburnum Mariessi.


Salix caprea "Kilmarnock"



Potinia y Berberis thumberguii en granate y amarillo.



Iberis semprevirens y Dianthus barbartus.




Haya purpura. Fagus silvatica purpurea.



Cerezos en flor en la pomarada.











Potinia en flor.


Erigeron karvinskianus y Heucheras.



Spiraea japonica e Iris barbatus.





Aguileñas.



Salvia, Cotoneaster, Phisocarphus, etc.



Otro Crataegus "Paul Scarlet"



Manzanos en flor y  arbusrtos de Weigela florida.






Weigela y macizo de Iris barbatus.



Comienzan a florecer las Aguileñas. Aquilegia vulgaris.





Mi nueva puerta de entrada a la terraza.



Dos variedades de Mamillaria en flor.