lunes, 22 de abril de 2019

Jardines ingleses: Hestercombe.





La mansión de Hestercombe desde la terraza diseñada por Lutyens. 

La mansión y jardines de Hestercombe en Somerset, forman parte de esa ruta de jardines clásicos que uno debe visitar en Inglaterra para conocer la historia y evolución de la jardinería. Construidos en torno a una mansión del siglo XVI, se extienden a lo largo de más de 50 acres de bosques, lagos, terrazas ajardinadas y tierras de cultivo y constituyen un compendio de los últimos 300 años de la jardinería inglesa. 


Como casi todos los grandes jardines ingleses la propiedad tiene una larga historia que abarca varios siglos, durante los cuales se fue ampliando la casa y cambiando el entorno según las modas y gustos de cada momento. Tras la muerte en 1951 de Mrs Portman, la última propietaria, la propiedad permaneció en estado de semiabandono y sus jardines olvidados hasta que en el 2003 se creó el Hestercombe Garden Trust que los restauró y les devolvió su antiguo esplendor, abriéndolos al público unos años después.


Entrada principal a Hestercombe hoy propiedad municipal.

En Hestercombe uno puede apreciar un excelente ejemplo de jardín paisajista inglés de tipo Eduardiano, construido en el siglo XVIII por Coplestone Warre. Es un entorno natural cuidadosamente diseñado con lagos, bosques, cascadas y embellecido con edificios en diferentes estilos, perdidos entre la vegetación: templetes, pabellones de caza, miradores, obeliscos, etc. Los ingleses son maestros en crear estos paisajes “naturales”, esta especie de sutiles arcadias, tan hermosas y creíbles, que consiguen trasladarte en el tiempo y el espacio a otros momentos de la historia. La mayor parte de estos enormes jardines paisajistas eran extremadamente costosos y solo estaban al alcance de unos pocos ya que se creaban, artificialmente, lagos y colinas con enormes movimientos de tierra y piedras, desvíos del curso de arroyos y ríos, grandes plantaciones de árboles exóticos traídos de otros países, etc. Con el paso del tiempo estos paisajes se han “naturalizado” y hoy parecen haber estado ahí desde siempre y haber sido creados por la misma naturaleza. Ese es sin duda su mayor logro.

Tierras agrícolas de Hestercombe con ganado.

Sin embargo, la mayor parte de la gente que visita Hestercombe no viene por su jardín paisajista sino por una de las obras maestras de Edwin Lutyens y Gertrude Jekylls: la gran terraza y parterres frente a la casa con sus pérgolas, fuentes y estanques e incluso una preciosa “orangerie” rodeada de un jardín mediterráneo. Ciertamente esa gran terraza hundida crea una sutil geometría que añade profundidad y culturiza el espacio en torno a la gran casa. Es un mundo contenido en sí mismo lleno de belleza y de referencias culturales y poéticas. Es un paisaje lleno de sorpresas en las que cada paso añade una nueva visión, y las plantas se incrustan en las piedras y modelan la arquitectura con colores sutiles y cambiantes. Los canales y fuentes dejan un lejano recuerdo de la Alhambra y de los jardines árabes. Tal vez Lutyens se inspiró en ellos. La terraza sirve, al mismo tiempo, como un lugar de tránsito hacia el paisaje natural de prados y campiña que se extiende más allá y se pierde en la lejanía. Es un diseño sin duda espectacular pero que al mismo tiempo necesita mucho tiempo de contemplación para apreciar cada detalle. A principios de Junio en el jardín predominan los blancos, grises, rosados y algún azul (sobre todo Iris) pero será a mitad de verano cuando la terraza explote en naranjas, rojos y azules que destacan sobre el gris musgoso del granito.

La gran terraza hundida en verano (Foto tomada de Internet)
Disfruté mucho visitando este jardín, aunque me hubiera gustado tener más tiempo para verlo con más detenimiento. El lugar es un paraíso para la fotografía. Espero regresar algún día para verlo en su mejor momento. Aquí os dejo unas fotos de esa visita. Espero que os gusten.

Terraza superior con sutiles alfombras de flores primaverales.

Mis compañeros de visita.
Escaleras y barandillas cubiertas de margaritas (Erigeron karvinskianus)  y otras plantas naturalizadas.



Los muros de piedras están construidas de lajas sin cemento para que puedan crecer las plantas entre las juntas

Orangerie diseñada por Lutyens.


Jardín holandés frente a la orangerie.

Plantas mediterráneas y grandes vasijas de barro en la terraza frente a la Orangerie.
A principios de Junio predomina el color blanco y rosa en los parterres, con plantas muy sencillas elegidas por Gertrude Jekyll.
La pared de la gran terraza hundida cubierta de plantas en blanco y crema.

La parte central de la terraza tiene una disposición geométrica con parterres bordeados de Bergenias en vez de Boj  Gertrude probablemente eligió esta planta con el fin de difuminar la rigidez geométrica del diseño.

Terrazas superiores bordeadas de muros de lajas de piedra.

Las terrazas se superponen permitiendo crear diferentes espacios y una gran variedad de "paisajes" y "vistas".

A ambos lados de la gran terraza hundida circula el agua por canales cubiertos de vegetación que termina en estanques con con nenufares. 



















































































Una gran pergola discurre todo a lo largo al final de la terraza. En primavera aún no se ven muchas flores pero en verano (Foto de abajo) está en su punto álgido.

Lago en el jardín paisajista.
Senderos y caminos discurren en el bosque alrededor del lago.
Las cascadas se suceden entre helechos y otras plantas naturalizadas.
Lago inferior bordeado de Iris acuáticos.


Cabaña simulando un refugio de caza.

Templete en una falda de la colina.

Debajo de la gran terraza se suceden las tierras de cultivo bordeadas de rododendros  y árboles frutales frutales.



El muro de la gran terraza cubierto de flores.


Estanque de nenúfares en la parte baja de la terraza.

lunes, 15 de abril de 2019

La Barrosa en Abril.


La nieve en las montañas justo cuando comienzan las floraciones de los frutales.

Uno no tiene más remedio que ir acostumbrándose a estos cambios climáticos repentinos tan comunes en estos últimos años, aunque es probable que la memoria nos mienta y “el tiempo” siempre han sido así. A un mes de Febrero cálido y seco siguió un Marzo inestable y frío, una vuelta atrás que dejó las floraciones de los cerezos a medio camino, y la nieve volvió cubrir las laderas de las montañas y a bajar considerablemente la temperatura en la Barrosa. Las cabezas de los narcisos tan abundantes y vistosas otros años esta vez han sido más escasas y poco productivas. En los últimos años he ido comprando diferentes variedades de esos narcisos de flor doble, tan elegantes y floríferos, pero creo que ha sido un error. Las lluvias y el viento tumban a menudo los tallos que no pueden soportar el peso de las flores dobles, demasiado grandes para ellos. La conclusión es que lucen poco y la mayor parte de las veces con las flores por el suelo. Por otra parte, uno no puede evitar la tendencia a cortar las ramas antes de tiempo –para dejar espacio a las plantas Vivaces-  con lo cual los bulbos no han acumulado la suficiente energía para las floraciones del año siguiente. Sí, los bulbos de narcisos y tulipanes siguen siendo un problema de difícil solución en los parterres mixtos, y no es fácil su combinación con otras plantas perennes. En los grandes jardines lo solucionan plantando nuevos bulbos cada año y eliminando los que ya han florecido, pero para el jardinero de casa eso no es viable ni económicamente ni a nivel de trabajo y esfuerzo.


Narciso de flor doble "Replete"

Las primeras Aguileñas en flor.
 El año pasado cultivé de semilla unas cuantas plantas de Aguileñas (Aquilegia vulgaris) y este año deberían florecer, ya que se ven fuertes y con muchos brotes, pero con el frío se han retrasado. Creo que es una perenne que se adapta bastante bien a este espacio y, tras la floración, las ramas mantienen una presencia bastante digna durante el resto del año, especialmente en lugares con algo de sombra. En la Barrosa cada vez hay más sombra y ese es uno de los principales problemas de los jardines cuando alcanzan la madurez. Mantener el equilibrio entre los árboles base que ya tiene una cierta envergadura y los parterres de Vivaces es algo que requiere mucho conocimiento y yo no lo tengo, así que uno va dando tumbos entré ensayo y error. Ningún espacio del jardín es igual a otro y las plantas no crecen igual en todas partes. Mantener plantas de flor a la sombra es un auténtico quebradero de cabeza, no solo por la sombra en si, sino por las condiciones de humedad que varían en cada lugar del jardín. Si a eso añadimos unos veranos con temperaturas cada vez más extremas, y con escasez de agua, el problema se incrementa. Y la solución tampoco son las plantas de tipo mediterráneo que aquí crecen descoyuntadas y deformes, cuando no se mueren durante el invierno.


El lugar de un manzano arrancado por la nieve luce ahora un pequeño Acer plamatum.

De los destrozos de la nevada a destiempo del pasado Noviembre ya queda poco rastro. Hemos plantado algunos frutales nuevos y he injertado una docena de árboles rotos o con ramas quebradas. En algunos casos he realizado alguna cirugía a base tornillos en los troncos más grandes. Espero que sobrevivan. También han dejado espacio para otros árboles ornamentales y cuatro nuevos arces japoneses criados de semilla han ocupado el lugar de algunos frutales. En unos pocos años llenarán de color rojo carmín el otoño amarillo de los manzanos. Eso será un buen contraste, espero.
Aquí os dejo unas fotos de la Barrosa de estas últimas semanas.



Magnolio Liliflora "Nigra"

Peral en flor en medio del parterre central.

Mahonía aquifolia en flor.

Las Forsithyas llevan un buen tiempo en flor.



Círculo con brezos y Narcisos.
 
Mi única Camelia, escondida entre arbustos. Nunca se me han dado bien, pero esta parece haber encontrado su lugar.

Comienza la floración de la Glicinia. En mediod e un cuadrado de boje un Acer palmatum Dissectum "Green Globe"

Cerezos en flor con las montañas nevadas al fondo.

Cerezos en flor y en primer término Malus "John Downie"




Las floración del manzano ornamental "John Downie" es una de las más hermosas y duraderas.
Un rincón de la Barrosa.

Narcisus "Thalia"

Narcisus doble "White Marvel"

Mis primeros bulbos de Erythronium "Pagoda"

Ajuga reptans atropurpurea 
Cornus controversa variegata, Spiraea y un solo tulipan rojo.

Aucuba japónica con bayas rojas.

Potinia, Narcisos y Heuchera "Caramel".

La coloración primaveral de las hojas del  Acer palmatum "Uno yama" se ilumina con el mínimo rayo de sol.



Los Sedum aún tienen la coloración rojiza del invierno.

 Hojas del Acer palmatum "Umo yama".
Esta semana la Glicinia está en su mejor momento.


Pequeña plantación de arándanos "Vaccinium" en el huerto.

Mi compra de bulbos para el verano. No puedo evitar comprar colores cálidos. Proviene de una tienda online llamada Fitoagrícola".