martes, 8 de octubre de 2024

Un nuevo parterre en la Barrosa

 


El nuevo parterre a inicios de la primavera.


Parece que uno nunca acaba de construir un jardín y siempre hay sitio para algo más. Lo cierto es que cuando empecé con la Barrosa no tenía mucha idea de lo que quería hacer. Había visto algunos jardines en casas de amigos, pero yo no tenía ni idea de jardinería y en la Barrosa había plantado un buen numero de arboles frutales sin demasiado orden.  Comencé por la isla central que se ve en la fotografía de abajo y a partir de ahí he ido añadiendo más parterres. este cierra la parte baja del jardín o segunda terraza.


En esta foto de invierno se ve este nuevo parterre recién construido.

En estos últimos años, uno de los problemas más importantes ha sido el crecimiento masivo de algunos árboles, a los cuales no he tenido más remedio que eliminar, ya que por su envergadura eran un peligro y, además, apenas dejaban entrar el sol. En este parte baja del jardín he tenido que quitar un pino de gran tamaño y dos nogales. Son errores que uno comete muy a menudo en jardinería y que no queda más remedio que afrontar tarde o temprano. Así estaba esta parte del jardín antes de construir el nuevo parterre.




Un gran nogal con un circulo en el centro y al fondo un seto de evónimos.






Corte del nogal y poda de los árboles que bordean el seto para que entre más luz.


Una vez eliminado el nogal y podados los árboles, comienzo a trabajar en el nuevo parterre. Primero elimino la hierba a ambos lados del círculo.


Donde antes había una lámpara japonesa de madera he colocado una estela de piedra con una motivos de románico asturiano, tallada por un familiar. 





A continuación hay que excavar la tierra.



Esta tierra es un relleno de la excavación de la casa, así que es extremadamente arcillosa y compacta. Necesita un buen añadido de grava y materia orgánica.


A continuación hay que construir los bordillos de separación. En Asturias estos bordillos,  bien profundos,  son esenciales para evitar que la hierba crezca dentro del parterre y al mismo tiempo elevar la tierra para evitar el encharcamiento en invierno.


Añado una buena cantidad de grava y triturado de hojas y ramas a medio comportar.



A continuación añado las primeras plantas. Un arce (Acer palmatum Bi Ho) y dos acebos recortados en dos niveles, uno a cada lado del círculo formaran la base principal.


Aquí el parterre parece muy pobre con los árboles de fondo podados y unas pocas plantas perennes y gramíneas.


El parterre tiene que integrarse en ambos lados con los parterres laterales. Aquí uno de los lados


Aquí ya se se ven ambos lados a principios de verano. 


Aún no se muy bien que poner en el circulo central. Ahora está bordeado de brezo y en el interior crecen bulbos de narciso y tulipanes pero, tras la floración, de quedan muy pobres.


En este otro lado el macizo se integra bastante bien con el del lado este.



A mediados de verano comienza a coger cuerpo y los árboles del fondo se van recuperando.



Dos imágenes recientes del macizo con Asteres y Cosmos.
Veremos como evoluciona el próximo año.






martes, 24 de septiembre de 2024

Final de verano en la Barrosa.

 


Cosmos, Asteres y Helenium.

Después de un verano bastante seco aquí en la Barrosa, las lluvias de estos días han sido como un bálsamo milagroso para el jardín. Sorprende ver como muchas plantas que parecían apagadas y de camino al estío, reviven de nuevo y recobran una nueva vida. Eso ocurre principalmente con las Salvias, rosales, cannas, rudbeckias, cosmos y dalias. Desgraciadamente las dalias han sido un desastre este año, y por primera vez en mucho tiempo, la mayoría no han despertado de su sueño invernal. Simplemente los tubérculos debieron pudrirse por la lluvia y el frío, algo que no había ocurrido nunca que yo recuerde. El próximo año seré más cuidadoso y los tendré en macetas durante un tiempo antes de ponerlos en la tierra.

 


A las Alocasias y las Bergenias junto al estanque les encanta la lluvia.

Algo que también sorprende es el despertar de los Aster con sus florecillas minúsculas de color azul y blanco. Casi siempre florecen a finales de Septiembre, cuando los días comienzan a ser más cortos y hace un poco de frío, pero este año se han adelantado casi diez días con respecto al año anterior. Creo que esto se debe a que hace ya un par de semanas que las noches se han vuelto bastante frías, debido al cambio de temperatura y a las lluvias. Es mejor así, sin duda. Necesitábamos con urgencia las lluvias para soportar la excepcional cosecha de frutas de este año, sobre todo de manzanas y peras.  Hacía años que no había una cosecha tan abundante y eso nos mantendrá ocupados haciendo sidra durante un par de meses.

 


Este Arce Sango-Kaku más expuesto al sol ya quiere cambiar de color

Con respecto a estos Aster perennes y resistentes al frío (Novi belgii y Novi angliae) es curioso que siguen siendo casi desconocidos en este país. La mayoría de los Aster que vemos a la venta son los chinos que se cultivan principalmente para adornar los cementerios en la Fiesta de Todos los Santos y que no sirven como planta perenne para el jardín, ya que se mueren en invierno. He intentado  hacerme con Asters de otros colores pero ha sido en vano. Los Viveros de Asturias no están interesados en esta planta. Tendré que comprar semillas en Jelitto uno de estos años. Este año he plantado Cosmos por primera vez con unas semillas que traje de Japón el otoño pasado. Durante la primavera fue una batalla sacarlos adelante, ya que se vieron muy afectados por el Oidio. Los que han sobrevivido lucen magníficos en el nuevo parterre en el fondo del jardín. Ya he recogido semillas para el próximo año.

 


La lluvia y la niebla ha hecho reverdecer los prados y las montañas de nuevo.

Algunos Arces japoneses han comenzado ya a mostrar un ligero cambio de color. Este año he decidido abrir el jardín en otoño (me lo ha pedido mucha gente) para celebrar el Momiji y estoy preparando algunas actividades. El problema es decidir en qué fin de semana la coloración de los arces estará en su mejor momento. Esto no es una ciencia exacta y según el clima puede adelantarse o retrasarse una o dos semanas. Mi intención es hacerlo el primer fin de semana de Noviembre pero todo dependerá de cómo vea las cosas. Espero poder avisar con tiempo y poder anunciarlo en los pueblos de los alrededores y en algunas redes sociales incluyendo esta página. Espero que os gusten estas fotos de la Barrosa esta semana.

 


Canna indica y Salvia Amistad.


Macetas y Clerodendrum en flor.


Sedum y Coresopsis.


Rudeckia, Salvias y Canna.


Rudebeckia Goldsturm, Helenium y Aster.


Aster y Sedum telephium Autumn Joy..


Aster palmatum Bi-Ho y Aster.



Sedum, Heliopsis y Cosmos.


Sedum Autumn Joy y Aster





Rudbeckia nitida Herbstonne



En granate Aster Bloodgood y Berberis thumberghi.


Acebo con semillas.




Aster y Hydrangea paniculata "Limelight".




Heuchera Caramel en maceta de piedra.


Colores variegados.


Parterre en el huerto.


Variedades de Aster.




En el invernadero, semilleros, crasas y esquejes de Plox paniculata ya en flor.


martes, 10 de septiembre de 2024

Algunas variedades de Sedum que crecen bien en la Barrosa.

 


Hylotelephium Purple Emperor y Emperor Waves en macetas más pequeñas.


Los Sedum son plantas de la familia de las Crassulaceas que crecen a menudo entre las rocas en muchas partes del planeta. Aquí mismo en Asturias hay al menos una docena de Sedum creciendo en lugares rocosos de la cordillera Cantábrica. Casi todos son plantas perennes de pequeño tamaño que pierden la parte aérea durante el invierno para volver a resurgir en primavera. Algunos se utilizan como plantas de rocalla en jardines, macetas o tejados vegetales como los Sedum acre, álbum, fosterianum, sediforme, hirsutum etc, pero hoy quiero hablar de otros de mayor tamaño y que tienen más interés para utilizar en borduras o en macetas de mediano tamaño.


Sedum Matrona creciendo en una bordura entre Rudbeckia, Helenium y otras.


Un grupo importante de Sedum de mayor tamaño son los clasificados como Sedum Telephium (recientemente bautizados como Hylotelephium creando numerosas confusiones). Este Sedum puede alcanzar los 60 cm. o más de altura, formando matas de buen tamaño. Florecen en otoño y son una excelente compañía para otras plantas que florecen por esta época como Las Rudbeckias, Echinaceas o Aster. En la Barrosa crecen algunas variedades de este tipo de Sedum:

Hylotelephium ssp. Máximum, rastrero de flores blanco-amarillentas.



Hylotelephium Matrona. 50 cm de altura, hojas oscuras virando al morado y flores rosa fuerte.



Sedum Matrona en maceta.


Hylotelephium Herbsfreude, también llamado Autunm Joy, uno de los más interesantes que puede alcanzar los 60 cm de altura y forma matas de buen tamaño después de unos años. Florece en rosa claro.




La flor cambia el blanco al rosa según pasan los días.







Hylotelephium “Purple emperor”. Crece de forma rastrera en hojas y tallos de color rojo o morado muy oscuro. Florece abundantemente en otoño y es una planta excelente para macetas grandes o en el frente de las borduras.





Hylotelephium “Emperor Waves”. De menor tamaño, con hojas y tallos virando al rojizo. Flores rosadas en otoño. Es más apropiado para macetas o jardines de rocallas.


Todos estos Sedum pierden la parte aérea en invierno, pero aguantan muy bien las heladas y las lluvias, si la tierra tiene buen drenaje. Tan pronto calienta la tierra en primavera comienzan a brotar y crecen con gran rapidez. En los jardines del norte y, con lluvias o humedad abundante, suelen crecer de forma desproporcionada y tienden a caerse por todas partes, así que conviene darles una poda bastante drástica en junio para reducir la altura y para que mantengan un porte más erguido. Es absolutamente imprescindible y funciona bien. Se reproducen muy bien por esquejes, aunque debemos dejar los tallos durante unos días en seco para que formen un callo y no pudran.

 

Otros Sedum de menor tamaño que crecen en la Barrosa en maceta:

 

Sedum takeshimensis “Atlantis”, una variedad rastrera muy interesante y vistosa de hojas variegadas que se puede colocar al frente de las borduras o en macetas.




Esquejes de Sedum Takeshimensis.

Sedum palmeri. Muy conocido por su floración primaveral y su capacidad para aguantar heladas. Crece bien al frente de las borduras o en macetas. Sin duda una planta extremadamente útil en cualquier situación del jardín.


El Sedum palmeri florece en primavera. Aquí acompañado de tulipanes. 







En invierno las hojas del Sedum palmeri viran al rojo.

Sedum spurium “Dragon´s blood”. Variedad rastrera de pequeño tamaño muy apropiada para macetas y rocallas. Hojas de color oscuro que varían del verde al casi morado.


Sedum spurium en el centro acompañado de otros Sedum en macetas.

Sedum sieboldii. Otro sedum de pequeño tamaño para macetas. Tiene las hojas de color gris azulado y florece con abundancia en otoño. Muy duradero y útil para combinar con otras plantas crasas.





Sedum robrotinctum. Variedad rastrera y colgante. Muy útil en macetas. Crece en casi todas las situaciones, incluso a la sombra. No pierde la parte aérea si está protegido en patios o bajo un alero. Muy resistente. En invierno se tiñe de rojo purpura.








En invierno las hojas viran al rojo.

Sedum morganianum (burrito). Un sedum muy popular de color gris azulado. Es parecido al anterior y crece bien en casi todas partes con un poco de protección. Esencial en patios.




Sedum paraguayense (graptopetalum). Hay numerosas variedades de este Sedum de buen tamaño. Crece de forma rastrera o de pie. Excelente para macetas colgantes grandes. Aguanta heladas no muy fuertes y se puede mantener bajo un alero sin problemas. Las grandes hojas se tiñen de rojo o viran al gris dependiendo de la iluminación o la temperatura.